Ocho hábitos deportivos fatales
Cuando el paciente desea practicar un deporte y consulta al médico en busca de una “autorización profesional”, el médico debe preguntarle antes de responder, si el mismo paciente ha respondido a esta pregunta. El sentido común es tal vez, la mejor manera de abordar un tema como este. No hay ejercicios buenos o malos, pero en cada caso, el riesgo de lesión tiene un componente importante en el estado físico previo.
Lo que si se considera, es que existen ejercicios seguros y prácticas inseguras.
Un tercer aspecto importante es el de hacer caer en cuenta a cada deportista el deber de “escuchar su propio cuerpo”.
Los siguientes ocho pasos, conforman el camino seguro a la lesión:
1- Haga ejercicio cuando tenga dolor.
El dolor es el aviso de que algo esta mal o algo no está bien. No oír esta advertencia es el camino más seguro a una lesión crónica.
2- No repose.
La rutina deportiva que no considera períodos de reposo es por definición insegura. Una lesión puede desencadenarse por la repetición excesiva de un buen movimiento. Los períodos de reposo evitan la progresión de las lesiones que ocurren a partir de esas circunstancias.
3- Haga solamente un tipo de ejercicio.
Además de la lesión por sobreuso, se puede precipitar un imbalance muscular, con consecuencias dinámicas sobre tendones y articulaciones. Practicar varios tipos de ejercicio es saludable. Si es posible, se debe tener una rutina o programación semanal escrita.
4- No controle sus movimientos.
La fatiga y la pérdida de la atención pueden ser un factor desencadenante de lesiones. Controle el tiempo y mantenga su atención en lo que hace.
5- Fuerce los movimientos de sus articulaciones.

Los ejercicios de fuerza requieren de una depurada técnica.
Cualquier movimiento no natural de una articulación, aumenta considerablemente el riesgo de una lesión. Se presenta con mucha frecuencia en usuarios de máquinas, que por mala adaptación o ajuste por estatura y /o peso del aparato, pueden sufrir alteraciones dinámicas de las relaciones articulares durante el ejercicio, favoreciendo lesiones por desplazamiento, estiramiento o luxación. La flexión excesiva del cuello o de cualquier articulación mas allá de su rango natural de movimiento, es peligrosa.
6- Haga mucho y muy pronto, la mayor cantidad de ejercicio.
La gradualidad en las cargas, esfuerzos y metas, es una virtud del buen entrenador y deportista. La imagen holliwoodense del hombre dándole al saco de boxeo hasta caer exhausto es muy romántica e inspiradora, pero fatal para las manos, las muñecas, los codos y los hombros.
7- Descuide la técnica.
Tenemos que aprender a efectuar los movimientos de manera apropiada. La brazada al nadar, la cadencia de pedaleo, la manera de patear un balón etc. Usted tiene su propia biomecánica.
8- Enfrente cargas súbitas pesadas.
Los movimientos y levantamientos de pesos en grupo, si no son preparados o ensayados, pueden lesionar a los participantes sobre los cuales se aplica una fuerza súbita.
Referencias
Elizabeth Quinn, About.com Guide. Updated April 19, 2010. About.com Health's Disease and Condition content is reviewed by the Medical Review Boardhttp://www.niams.nih.gov/Health_Info/Sports_Injuries/default.asp - main


