Manejo de las heridas contaminadas en agua
Los pacientes que sufren heridas en el agua, pueden presentar cuadros infecciosos de carácter grave y fulminante. Aquí exponemos algunas consideraciones acerca de los patógenos involucrados y su manejo.
Heridas expuestas al agua dulce
En las heridas expuestas al agua de los lagos y rios, se aislan con frecuencia patógenos como Aeromonas hydrophilia. Se trata de una bacteria gram negativa que puede encontrarse en las aguas tibias de todo el mundo, no es exclusiva del agua dulce, es resistente al cloro y a la refrigeración. Poseé una gran cantidad de enzimas que generan destrucción tisular. Produce infecciones fatales en peces y anfibios.
En el ser humano, la infección puede ser por vía oral, generando dos tipos de gastroenteritis: un cuadro similar al cólera con diarrea “como agua de arroz” o un segundo cuadro caracterizado por deposiciones sanguinolentas abundantes. La contaminación de las heridas genera necrosis extensa. Puede presentarse un cuadro fulminante de infección de la herida, fiebre y diarrea. El estado inmunológico del huesped juega un papel muy importante en el pronóstico del caso.
Debe sospecharse infección por A. Hidrophilia en pacientes con heridas infectadas, con exposición al agua dulce y que presentan diarrea.El diagnóstico se hace por cultivos de la herida o de las deposiciones. infecciones por esta bacteria se han visto asociadas al uso de sanguijuelas.
El manejo incluye Quinolonas como por ejemplo ciprofloxacina 400 mg IV cada 12 horas hasta por dos semanas ó TMP / Sulfa a dosis usuales. Estos dos antibióticos pueden cambiarse a la vía oral en cuanto se aprecie mejoría importante del cuadro clínico. Pueden utilizarse otras alternativas como Ceftriaxona 1 gm. IV cada 24 horas por dos semanas.El tejido desvitalizado de las heridas debe ser retirado quirúrgicamente.
Heridas expuestas al agua de mar
En las heridas expuestas al agua salada, se aíslan bacilos del tipo Vibrio vulnificus y Vibrio sp. cuyo medio propicio de crecimiento y desarrollo es el ambiente que ofrece el agua de mar. Al igual que el anterior, produce infecciones por vía oral generando cuadros de gastroenteritis. La infección tisular por Vibrio v. es muy severa. Se caracteriza por presentar ampollas de tipo hemorrágico en el tejido lesionado, fiebre alta, compromiso precoz del estado general, diarrea e hipotensión secundaria a la deshidratación y la sepsis. Su manejo además del desbridamiento de los tejidos comprometidos se realiza con Quinolinas a dosis similares a las aconsejadas para Aeromona h. o Doxiciclina 200 mg. IV cada 12 horas por tres días. seguidas de 100 mg. IV. cada 12 horas por 11 días más. (La vía oral se considera cuando la terapia IV. ha generado mejoría importante).


