Envenenamiento por tetrodotoxina

Cocinero japonés experto, enseña un pez globo listopara preparar el fugu. Tomado de http://kodiakak.wordpress.com/tag/fugu/ Agosto 2011
Corresponde a una forma de intoxicación bastante rara en esta lado del planeta.
Se trata de la ingestión de una toxina presente en un buen número de peces de arrecife, especialmente los peces globo y un grupo de los denominados tetraodóntidos por poseer dientes grandes, boca pequeña y la capacidad de inflar su vejiga natatoria de tal manera, que llegan a duplicar su tamaño. Son malos nadadores y prácticamente se dejan llevar por la corriente.
Partes de su cuerpo, son ingredientes de recetas gastronómicas muy especializadas como el fugu japonés (responsable de aproximadamente 250 casos al año en el Japón). Ver video al final del artículo.
La toxina parece ser sintetizada por bacterias de las especies pseudomonas y vibrios y concentrada en la piel y vísceras (ovarios e hígado) del pez; de esta manera, su ingestión resulta en toxicidad marcada.
La toxina es un compuesto aminoperhidroquinazolona. Su toxicidad es 60 veces más intensa y letal que la estricnina y 1250 veces que el cianuro. La toxina se une a la superficie externa de los canales de sodio, bloqueando la conducción nerviosa axonal a nivel central, periférico y autonómico. También bloquea la conducción cardiaca y la contracción muscular (parálisis de tipo ascendente). Actúa también sobre el músculo liso vascular, generando pérdida del tono, que se manifiesta con hipotensión.
La toxina resiste la cocción, pero es parcialmente neutralizada por el PH alcalino.
Cuadro Clínico
El efecto tóxico se inicia con malestar general y parestesias peribucales, debilidad muscular progresiva, incluidos músculos esqueléticos y respiratorios, al punto que algunos pacientes requieren de ventilación asistida durante al menos uno o dos días. Es importante anotar, que se describen caso en los cuales la muerte ocurrió antes de 20 minutos de comenzar los síntomas.
Los síntomas neurológicos pueden aparecer hasta 16 horas después de la ingestión de la carne del pescado y se caracterizan -tal como se anota arriba- por parestesias que comienzan, por lo general, en la región peribucal, pero se extienden en pocas horas a la cara y el resto del cuerpo. La parálisis bulbar puede ser la única manifestación de la toxicidad. El examen de los pares craneanos puede mostrar compromiso de las funciones motoras específicas de uno o varios de ellos. Es muy frecuente encontrar espasmos musculares y temblor.
Se describen además, otros síntomas como cefalea, mareo, vértigo, fosfenos y sensación de “estar flotando”. Al comienzo del proceso se presenta miosis y posteriormente midriasis.
El paciente se encuentra paralizado pero está consciente y oye todo lo que se dice a su alrededor.
Los síntomas gastrointestinales se manifiestan por lo general, durante las tres primeras horas en forma de dolor abdominal, nauseas, vómito. Cabe anotar que la diarrea es infrecuente.
Otros síntomas como sialorrea, broncorrea y diaforesis, por lo general, están presentes. Algunos pacientes desarrollan coagulación intravascular generalizada CID.
Los japoneses dividen la enfermedad en cuatro estados:
1- Parestesias periorales acompañadas, algunas veces, por síntomas gastrointestinales.
2- Parestesias generalizadas, parálisis motora pero reflejos osteotendinosos “intactos”.
3-Incoordinación muscular, disfonía, disfagia, disnea, dolor precordial, cianosis, hipotensión, pero la víctima conserva la conciencia.
4- Compromiso de las funciones mentales, parálisis respiratoria, hipotensión . Paro cardiaco inminente.
La mortalidad es cercana al 60% de los casos.
Diagnósticos diferenciales
Los más importantes a tener en cuenta son:
- Intoxicación por mariscos, variedad neurotóxica.
- Botulismo
- Cigüatera.
- Síndrome de Guillán Barré.
No existen pruebas de laboratorio confirmatorias. El diagnóstico es eminentemente clínico, lo mismo que el seguimiento del paciente.
Tratamiento
- Soporte de funciones vitales en UCI.
- Puede presentarse bloqueo AV completo que requiere de marcapaso temporal.
- Si el paciente ingresa dentro de las cuatro horas siguientes a la ingestión de la toxina, se debe practicar lavado gástrico con una solución al 2% de bicarbonato de sodio, a razón de 200cc por ciclo, hasta completar 2 litros. En adolescentes y niños pequeños se disminuye proporcionalmente el volumen (niños pequeños de medio a un litro en total.
- Medicamentos inhibidores de colinesterasa como el edofronio y neostigmina, pueden ser utilizados de manera empírica, para acelerar la recuperación de la función muscular.
- Los pacientes con cuadros de intoxicación menor , deben ser observados en el servicio de urgencias al menos 8 horas antes de ser dados de alta.
Si el paciente sobrevive, la recuperación es completa.
La tetrodotoxina es químicamente idéntica a otra toxina encontrada en salamandras, sapos centroamericanos, estrellas de mar y pulpos (de anillos azules) y mariscos.


