Contacto con lepidópteros

Oruga de mariposa.
El contacto, casi siempre accidental, con orugas de mariposas y polillas no es una causa frecuente de consulta, sin embargo, conocer y entender los conceptos básicos de este envenenamiento, puede ayudarnos en un momento determinado a dilucidar cuadros clínicos, que de otra manera serían de muy difícil diagnóstico.
Se trata de uno de los accidentes menos conocidos y si bien la mayoría de ellos producen efectos a nivel local en el sitio de contacto, se han descrito caso de extrema gravedad y aún la muerte.
Los lepidópteros corresponden al orden de las mariposas (a las de hábitos nocturnos se les denomina polillas) las cuales, dentro de su ciclo de desarrollo pasan por diversos estadíos:
- Huevo: Se encuentran por lo general en las hojas de las plantas, varían en forma y tamaño y por lo general están protegidos por sustancias pegajosas y pelos o setas dejados por la madre y pueden resultar urticantes al contacto accidental del hombre con la planta.
- Oruga: Corresponde a la fase larvaria de la mariposa. Durante este período el insecto ha desarrollado un muy eficiente sistema de defensa caracterizado por la presencia de pelos o setas venenosas o urticantes.
- Pupa: Período durante el cual el insecto sufre una serie de transformaciones internas, que conducen a la conformación de la mariposa adulta.
- Mariposa adulta.
La estrategia defensiva de las orugas se basa en el camuflaje o en la vistosidad de sus colores y en su sabor, en su capacidad de producir vómito en el animal que las ingiera, de despedir olores nauseabundos o están recubiertas de sustancias pegajosas.
Pero las que representa peligro real para el hombre, son aquellas que han desarrollado un complejo sistema defensivo sustentado en el desarrollo de espinas o vellosidades algunas denominadas setas, que poseen efectos urticantes y toxicidad local y sistémica. El mecanismo de envenenamiento es la ruptura, liberación e inoculación del veneno a través de la piel al contacto o manipulación de las plantas y el recostarse contra árboles en los cuales permanecen.
La composición del veneno de los lepidópteros esta determinada por la presencia de sustancias serotoninérgicas, histamina y compuestos proteicos con capacidad de alterar la coagulación sanguínea.
El paciente tiene la sensación de haber sufrido un piquetazo, como de aguja, al manipular la planta, seguido de dolor y cambios inflamatorios y alérgicos locales, seguidos a su vez – si es el caso. por manifestaciones sistémicas tales como náuseas, vómito, inestabilidad hemodinámica, sangrado e incluso insuficiencia renal aguda.
En algunas regiones de America (En Colombia en Casanare y Boyacá) se encuentran orugas de la especie LONOMIA, cuyo veneno tiene la capacidad de producir efectos sistémicos graves y aun mortales. El veneno de estas orugas produce una intensa activación del sistema fibrinolítico y degradación del factor XII, que es una proteína con acción enzimática encargada de activar la cascada de la coagulación. Es decir el veneno desencadena una actividad procoagulante y fibrinolítica simultánea. El paciente presenta entre pocas horas y dos días, un cuadro hemorrágico severo con equimosis y gingivorragia. Una complicación secundaria a estos eventos puede ser la insuficiencia renal. La fotografía que mostramos abajo, corresponde a un ejemplar de lonomia.
Otros tipos de veneno de otras especies generan reacciones alérgicas locales o generalizadas de intensidad y localización proporcional al área y lugar anatómico del contacto.

Lonomia.
www.alfenas.mg.gov.br/…/zoonoses/lonomia.jpg
Síndromes Clínicos por contacto con lepidópteros:
1- Erucismo: Se refiere al contacto de las setas de la oruga con la piel. Se presenta como enrojecimiento, habones o ronchas urticariformes.
2- Lepidopterismo: Se produce cuando las setas entran en contacto con piel, mucosas, árbol respiratorio y tracto gastrointestinal. En estos casos la urticaria es generalizada, hay ardor ocular, broncoespasmo y síntomas gastrointestinales.
3- Compromiso articular o condrolimiasis, se debe a la exposición crónica que algunos trabajadores rurales (caucheros) realizan en plantaciones donde abundan las orugas Premolis semirufa, cuyas setas penetran la piel y migran a los tejidos articulares, desencadenando una fuerte reacción inflamatoria que desemboca en “esclerosis” e inflamación crónica de los tejidos articulares.
4- Conjuntivitis u oftalmía (nodosa).
5- Envenenamiento por Lonomia. Coagulopatía y fibrinolisis. (ver arriba).
Diagnóstico
La historia clínica clara de exposición puede ayudarnos en el diagnóstico, pero el paciente puede consultar por una reacción local o generalizada urticariforme de causa no clara, acompañada de irritación de mucosas, árbol bronquial y síntomas gastrointestinales. En este caso la historia de posible exposición y contaco en terreno de bosques, puede ser la clave.
Si la historia sugiere envenenamiento Lonómico debemos solicitar cuadro hemático, pruebas de coagulación, determinación de fibrinógeno y Dímero D, nitrogenados, EKG y de ser posible gases arteriales. Estar muy atentos a los signos de falla ventilatoria.
Tratamiento
1-Medidas generales:
Lavado de la zona previa inspección y localización de las setas, aplicar esparadrapo ó cinta adhesiva sobre la zona, para retirarlas. Proceder luego a lavado con agua y jabón de la zona. Las compresas frías ayudan a calmar el dolor.
Se recomiendan los antihistamínicos IM. El uso de la dexametasona por vía oral o IM está indicado (4 mg por dosis ) 0,1 a 0,3 mg/Kg/día, divididos en 4 dosis para 24 horas en niños.
El manejo del broncoespasmo se puede manejar con micronebulizaciones con Beta 2 agonistas. El monitoreo debe ser continuo durante al menos las primeras 24 horas.
2- Medidas específicas:
Suero antilonómico en caso de contacto con esta especie.
El suero debe aplicarse ante la certeza o alta sospecha clínica del evento.
El accidente se valora en su gravedad de acuerdo a la intensidad de sus manifestaciones.
En 250 cc de Solución salina o Dextrosa para adultos ó en 100 cc en los niños, se disuelven de 4 a 10 viales de acuerdo a la gravedad de los síntomas. esta cantidad debe pasarse en una hora, a una rata de 10 – 12 cc/ minuto durante los primeros 10 minutos. Deben estudiarse cuidadosamente las indicaciones del fabricante y estar seguro de su conservación previa adecuada. Se deben observar las precauciones acerca de reacciones de hipersensibilidad que tienen todos estos sueros.
Bibliografía
Referencias
ACCIDENTES POR LEPIDÓPTEROS ( ORUGAS) Javier Roberto Rodríguez Buitrago. Centro de información y asesoría toxicológica CIATOX. Universidad Nacional de Colombia. http://www.encolombia.com/medicina/Urgenciastoxicologicas/Accidentesporlepidopteros.htmACCIDENTES POR ANIMALES VENENOSOS. Daniel Pineda. Editor Daniel Pineda. Instituto Nacional de salud. 2002.


