Supervivencia: los primeros pasos…el agua
1- Mantener la salud

Lo invitamos a leer nuestro Manual de Primeros auxilios
El primer paso es aplicar los primeros auxilios a quienes hayan podido resultar heridos. Evaluar sus condiciones y capacidad de desplazamiento son muy importantes. Más adelante trataremos este tema en profundidad.
Invitamos a nuestros lectores a visitar nuestro manual de primeros auxilios, publicado en esta misma revista.
Nadie debe intentar una intervención médica si no tiene entrenamiento adecuado.
Para sobrevivir se necesitan agua y comida. Además, el sobreviviente dentro de las posibilidades, debe mantener las mejores condiciones de higiene personal.
2- Agua
En condiciones normales una persona necesita consumir entre 2 y 3 litros de agua al día. Estos requerimientos aumentan de acuerdo a la temperatura ambiente, a la actividad física y a condiciones particulares como el estar herido o haber sufrido quemaduras. Es necesario suplir estas demandas.
Normalmente el ser humano pierde agua por el sudor, orina y las deposiciones. En promedio, se pierden de 2 a 3 litros de agua al día cuando la temperatura ambiente es de 20 grados centígrados.
Se llegan a necesitar 15 o más litros por persona al día en el desierto.
El déficit de agua, a medida que va siendo mayor, compromete las funciones mentales superiores. Podemos decir que, un estado de deshidratación inicial se caracteriza por un intenso deseo de consumir agua expresado como sed intensa y cierto grado de irritabilidad. Cuando la necesidad de agua es mayor, comienzan a presentarse – además de los ya descritos- síntomas neurológicos como incapacidad para la marcha, parestesias tipo adormecimiento en las extremidades y alteraciones del juicio y la conciencia. Es muy evidente la sequedad de la boca y la lengua, los ojos se aprecian hundidos dentro de sus órbitas. En un estadio final, sobrevienen el estado de coma y la muerte.
Una orina oscura y concentrada que despide olor fuerte, es un signo cardinal de deshidratación. La cantidad total de orina se encuentra disminuida. La irritabilidad es creciente. La sed se presenta una vez el organismo detecta al menos un 2% de pérdida de líquidos corporales. Por eso, no se debe esperar a sentir sed para beber agua.
El hecho fundamental es que sin agua, las posibilidades de sobrevivir son escasas. A lo anterior debemos tener en cuenta que sin electrolitos ( sodio y potasio principalmente) las posibilidades de llegar a un imbalance hidroelectrolítico se presentará con consecuencias catastróficas en nuestro organismo. Se indica añadir al menos un cuarto de cucharadita de sal a cada litro de agua si no se dispone de comida, la cual por supuesto, contendrá los electrolitos necesarios. Se debe beber a sorbos pequeñas cantidades de agua antes de sentir sed.
Si se dispone de alimentos, el agua se debe consumir en conjunto con ellos, por las razones anotadas.
El sudor representa la manera más rápida de deshidratación, por eso, debe evitarse la sudoración al máximo. Por ejemplo, en el desierto se deben hacer los desplazamientos al amanecer, el atardecer o en la noche, evitando así el calor del mediodía. Existe un principio en supervivencia que suena razonable: Economice el sudor, no el agua.
Buscar e identificar las fuentes de agua
En muchas zonas del mundo no es difícil encontrar fuentes de agua, en otras será una tarea muy complicada. En los desiertos debemos buscarla en lugares donde crezca un poco de vegetación, en las oquedades de las rocas y troncos. Beber agua en una zona en la que no se aprecie algo de vida vegetal a su alrededor, debe evitarse. Lo más posible es que sea realmente tóxica.
Cuando no disponemos de agua contaremos con algo más de dos días en el desierto y como mucho, una semana en climas benignos.
Escarbar en los lechos de los ríos secos puede resultar beneficioso y llevarnos a encontrar agua. De la misma manera, como ya lo mencionamos, los cúmulos de vegetación son indicio de la existencia de agua. Se recomienda también seguir los movimientos de los animales en las horas de la mañana o la noche pues estas son las horas en las que beben y pueden conducirnos a fuentes reales de agua.
Cuando no disponemos de fuentes de agua, podemos construir un condensador de la humedad proveniente de la tierra. El procedimiento es el siguiente:
1- Cavamos un hoyo en la tierra de 60 centímetros de profundidad. Más amplio en la superficie y que se va cerrando a medida que se profundiza. Se sitúa un recipiente para el agua en el fondo.
2- Un plástico de aproximadamente 2 x 2 metros se sitúa sobre la excavación y se asegura con piedras alrededor.
3- Una piedra en el centro del plástico genera un declive que hará caer el agua condensada en su superficie dentro del recipiente.
4- Es ideal tener una manguera delgada que nos permita succionar el agua depositada en el recipiente sin desbaratar nuestro condensador.
5- Si las hay, pueden introducirse plantas dentro del agujero que hemos cavado, rodeando al recipiente colector. Esto nos permite aprovechar también la humedad contenida en ellas.
El agua obtenida por este condensador puede proveernos de algo más de medio litro al día. Es potable y podemos beberla sin problemas, cuidando que el recipiente se mantenga limpio.

Condensador de agua.Ver texto
El agua de lluvia es ideal pero difícil de recolectar. Podemos hacerlo con un plástico sobre la tierra en la que hemos abierto un hoyo poco profundo en el centro, de modo que el agua recolectada en su superficie, fluya en esa dirección.
Si estamos cerca del mar, podemos obtener agua “dulce” a partir de la evaporación del agua salada, captando la corriente de vapor que sale del recipiente que contiene el agua en ebullición, en un plástico que situamos sobre él. Es dispendioso, pero por ningún motivo se debe beber agua de mar. En el comercio existen equipos de desalinización.
Purificación del agua
El segundo problema que debemos enfrentar es el de purificar el agua proveniente de ríos o quebradas o pozos. Lo primero, es dejarla decantar para que las impurezas mayores se depositen en el fondo o floten sobre ella. El agua con barro o procedente de charcos debe ser filtrada a través de telas de algodón o arena en un recipiente con agujeros en el fondo.
Hay que considerar la contaminación con bacterias, virus, parásitos y la intoxicación que se presenta cuando en el agua se encuentran disueltas o en suspensión sustancias tóxicas, casi todas ellas provenientes de la civilización tales como, abonos o plaguicidas. Debe evitarse su consumo.
El uso de tabletas purificadoras es ideal para la descontaminación del agua, pues ellas liberan iones de plata que matan los gérmenes. Siga las instrucciones de uso.
Diez gotas por litro de una solución yodada al 2% puede purificar un litro de agua. Al igual que las tabletas, debemos esperar una hora antes de consumirla.
Si hay manera, hervir el agua puede ser un método eficaz de purificarla, aunque sabemos que no todos los virus se destruyen con la cocción. El agua debe hervir al menos 10 minutos.


