XXIV. Inhalación de monóxido de carbono
El monóxido de carbono es un gas que nuestros sentidos no detectan y que no produce irritación alguna en las mucosas. Se produce en los motores de combustión y puede liberarse sin que por ejemplo, los ocupantes de un vehículo puedan advertirlo. Los síntomas de la inhalación del gas incluyen de manera secuencial: Dolor de cabeza, “Pitos” en los oídos, dolor en el pecho, debilidad muscular, nauseas y visión borrosa, pérdida de la conciencia, paro respiratorio y paro cardiaco.
La medida más importante es retirar a la víctima del ambiente contaminado a un lugar donde circule aire fresco. Idealmente dar oxígeno al 100% ES LA MEDIDA DE ELECCIÓN EN ESTOS CASOS, PERO ES EXCEPCIONAL CONTAR CON OXÍGENO EN EL SITIO DEL EVENTO. Pero puede ocurrir que se cuente con él en una gran empresa o factoría o en el dispensario de un colegio o base militar. En este caso mientras llega la ambulancia o carro de rescate y el paciente es trasportado al hospital, se debe administrar este gas a 15 litros por minuto. Si es el caso, se debe iniciar Reanimación Cerebro Cardio Pulmonar.
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