XIII. Choque circulatorio
El choque representa el estado final de procesos que afectan la circulación de la sangre y el suministro de oxigeno lo mismo que la eliminación del dióxido de carbono, lo que trae como consecuencia la muerte de los tejidos. Las medidas de primeros auxilios que podemos aplicar, están dirigidas a evitar esta situación con la aplicación de medidas tan simples como elevar las extremidades en el paciente que yace en el suelo y por supuesto detener la pérdida de sangre.
Elevar las piernas es la medida más simple y de mejores resultados, pero debe hacerse cuando es realmente posible (por las condiciones físicas o ambientales en que se desarrolla la reanimación) o cuando esta práctica no empeore una lesión de extremidades por ejemplo. En lesiones de tórax, cuando se sospecha lesión de columna vertebral y en el paciente inconsciente, no es aconsejable realizar esta maniobra.
Elevar las extremidades unos veinte centímetros sobre la línea horizontal con el apoyo de un cobertor o almohadas, una pequeño butaca o cajón resulta extremadamente útil en el manejo y prevención de las consecuencias del choque. Hay que vigilar que el peso de las extremidades se reparta adecuadamente sobre una superficie de soporte.
Recomendaciones adicionales:
- Durante esta maniobra la espalda de la víctima debe estar sobre el suelo o una superficie horizontal firme.
- Los pacientes con sospecha de lesión cerebral por trauma o enfermedad (derrame cerebral) deben tener sus cabezas un poco por encima de la línea horizontal. Levantar sus piernas está contraindicado.
- Los pacientes con dificultad respiratoria de cualquier origen, heridos de tórax o ataques cardiacos deben mantenerse semisentados.
- Los pacientes inconscientes o aquellos que están vomitando deben ser colocados de medio lado preferiblemente sobre el lado izquierdo.
No ofrezca bebida o comida a las víctimas de un accidente.
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