X. Manejo de situaciones particulares.
OBSTRUCCIÓN AGUDA DE LA VÍA AÉREA POR CUERPO EXTRAÑO.
Se debe sospechar este evento cuando una persona presenta de manera súbita dificultad o imposibilidad para respirar, se pone cianótico (“morado”) y pierde el conocimiento sin razón aparente. La gran mayoría de casos se produce mientras el paciente come. De todos los alimentos, la carne es el que está relacionado con la mayoría de los casos cuando se trata de adultos. En los niños cuerpos extraños de diversa índole pueden ser los responsables. Hay que recordar que los ancianos que tienen dificultad para masticar y deglutir son particularmente propensos a este accidente. Los intentos de deglutir trozos grandes, personas bajo los efectos del alcohol, la situación de reír mientras se come y quienes manejan prótesis dentales, son situaciones particularmente asociadas a este riesgo.
Los cuerpos extraños aspirados a la vía aérea pueden causar obstrucción parcial o completa de la vía aérea. Se presentan las siguientes situaciones:
Si la obstrucción es parcial y pasa suficiente aire, la víctima permanecerá consciente y hará esfuerzos para toser vigorosamente, aunque se podrá percibir una respiración silbante. Mientras esta situación persista hay que estar al lado de la víctima y no se deben interferir los esfuerzos que realiza para expulsar el cuerpo extraño. Active un sistema de llamada para servicio de emergencia. Puede que el paciente fracase en su esfuerzo por expulsar el cuerpo extraño y se torne cianótico (“morado”) la tos se vuelva débil e inefectiva. En este momento la obstrucción se trata como si fuera completa.
En la obstrucción completa desde un comienzo presenta imposibilidad para hablar y los signos ya descritos acompañados del signo universal de la obstrucción que es el llevarse las manos al cuello.
La víctima le indicará que no puede hablar ni respirar. En pocos instantes caerá y morirá si no se adoptan las medidas pertinentes.
El manejo de esta emergencia se trata con la maniobra de Heimlich, la cual está indicada en pacientes de un año de edad en adelante y consiste en provocar una compresión abdominal que impulse al músculo diafragma a elevarse y comprimir los pulmones de manera firme y rápida. Con frecuencia es necesario realizar la maniobra varias veces antes de lograr la liberación del cuerpo extraño.
Esta maniobra aunque salvadora, puede ocasionar lesiones en los órganos internos, especialmente hígado y bazo. Se recomienda por eso colocar el puño de la mano derecha en el medio de la distancia que hay entre el esternón y el ombligo, NO inmediatamente bajo el esternón. Por otra parte la maniobra también puede causar regurgitación de alimentos del estómago y provocar vómito, sin embargo debe practicarse con firmeza.

Ver texto.
En niños menores de un año se deben practicar golpes en la espalda y compresiones directas del tórax. En la mujer embarazada se aplican compresiones del tórax rodeándola con los brazos.
En el paciente inconsciente se deben practicar compresiones estando la víctima en el suelo boca arriba y comprimiendo con el talón de la mano apoyado a medio camino entre el ombligo y esternón con las manos entrelazadas como si se diera masaje cardiaco.
La maniobra puede ser practicada por la propia víctima que coloca su propio puño con el pulgar en contacto con la pared abdominal en el sitio ya descrito y se comprime con firmeza varias veces. Se puede utilizar el respaldo de una silla o una baranda contra la cual se comprime el abdomen varias veces.
TRAUMA CRANEOENCEFÁLICO.
Ante una persona que ha sufrido un golpe en la cabeza debemos tener en cuenta algunas particularidades propias de tal situación y actuar en consecuencia:
Las heridas en el cuero cabelludo sangran mucho por la gran cantidad de vasos sanguíneos que posee esa zona.
Cuando se presenta un golpe en la cabeza, debemos sospechar siempre que hay compromiso de la columna vertebral especialmente a nivel del cuello y / o fractura del cráneo.
Para tratar el sangrado se debe aplicar presión sobre la herida, especialmente sobre los bordes y no sobre el centro.
- La cabeza debe estar elevada. Esto ayuda a controlar el sangrado.
- Si hay objetos incrustados no intente quitarlos o removerlos.
En la víctima inconsciente:
- Asuma que hay lesión de columna vertebral a nivel del cuello.
- NO extienda la cabeza para abrir la vía aérea. Traccione la mandíbula hacia adelante para lograrlo.
- La cabeza y el cuello deben estabilizarse como se encontraron, usando ambas manos colocadas a los lados de la cabeza. Si tiene a mano objetos rígidos estabilice la cabeza y el cuello con ellos.
- Si sale sangre por los oídos no detenga su salida, esto aumenta la presión dentro de la cabeza y comprime el cerebro.
- No retire objetos incrustados en el cráneo.
- Llame al servicio de emergencias. Traslade de inmediato.
- Si usted debe hacer el traslado, consiga a varias personas que le ayuden a levantar a la victima y transportarlo sin mover la cabeza y el cuello innecesariamente.
Si el paciente con herida en el cráneo esta consciente:
- Antes que todo pinche o pellizque sus manos y pies para verificar si la víctima percibe esos estímulos y comprobar de manera preliminar si hay o no lesión de la médula espinal. Estabilice la cabeza y el cuello tal como los encontró.
- No bloquee la salida de sangre por los oídos.
- Pregunte a la víctima su nombre y datos.
- Trate de mantenerlo en una posición intermedia entre la horizontal y estar sentado.
- No eleve las piernas.
- No ofrezca comida ni bebida.
- Trasporte de inmediato.
La evaluación del paciente que ha sufrido trauma de cráneo puede realizarse de manera más precisa con la escala “AVDI”. Esta escala le permitirá dar a los organismos de socorro tener una idea del estado de la víctima y hacer el aprestamiento necesario:
A: ¿La víctima se encuentra Alerta o despierta?
V: Está inmóvil pero hay respuesta a los estímulos Verbales (llamado).
D: Responde solamente a estímulos Dolorosos? Suave pellizco en las manos, tronco o cuello.
I: Inconsciente. No responde a ningún estímulo.
DESMAYO Y SÍNCOPE.
Se define como síncope a la perdida momentánea de la conciencia y el desmayo como una sensación de desvanecimiento e incapacidad para mantener la posición de pies.
- Permita que la víctima permanezca en el suelo y levante las piernas unos 15 a 20 centímetros.
- Si vomita póngala de lado. En lo posible sobre el lado izquierdo.
- Libérela de ropa apretada.
- Busque lesiones que puedan haber ocurrido durante la caída.
- Humedezca un paño con agua fría y páselo por la cara de la víctima. No arroje agua fría en su cara.
- No use amoniaco o irritantes para que el paciente “huela”.
- No abofeteé a la víctima.
- No intente administrar bebidas y menos alimentos.
- Busque ayuda médica. El paciente puede recuperarse por completo, pero es siempre importante dejar la responsabilidad del alcance del suceso a un profesional.
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