Determinación del dímero D
La determinación del Dímero D, producto de la degradación de la fibrina, por acción de la plasmina -fibrinolisina- sobre ella, es un indicativo de trombosis intravascular y se constituye en una prueba de gran utilidad en el proceso diagnóstico y seguimiento de enfermedades o condiciones en las que la formación de trombos o coágulos se encuentra implicada.
Los Dímeros D, son producto de la degradación del cóagulo, por acción de los factores fibrinolíticos. Su presencia en la sangre es indicativa de trombosis intravascular. En patologías como la Trombosis venosa Porfunda, la determinación del dímero D tiene una probabilidad de poco más del 40% de confirmar el diagnóstico (dada la existencia de varias situaciones en las que su valor puede verse aumentado en sangre) pero al mismo tiempo, un Dímero D negativo o normal, descarta la posibilida de este diagnóstico hasta en un 98%.
Cuando en la escala de probabilidad de Wells para TVP, se encuentra la coincidencia de un bajo riesgo y un Dímero D negativo o normal, puede descartarse el diagnóstico. El Dímero D puede encontrarse elevado en el embarazo, en trauma reciente y en procesos malignos e infecciosos.
Encontramos también Dímero D elevado en pacientes mordidos por serpientes, cuyo veneno actúa sobre la coagulación, generando coágulos intravasculares que son rápidamente destruidos por el sistema fibrinolítico. De la misma manera, en todos los procesos en los que hay una Coagulación Intravascular Diseminada, esta determinación se convierte en una forma de monitoreo y valoración de la respuesta al tratamiento.
Existen diversas técnicas para la determinación del Dímero D, todas ellas con valores de referencia diferentes por condiciones de edad, sexo y la misma técnica empleada. Se prefiere la determinación por el método de ELISA.


