Apuntes Prácticos

Más sobre la crisis nuclear del Japón…

Conceptos claros acerca del uso responsable del yoduro de potasio para proteger el tiroides de la radiación nuclear.

Momento de una explosión en la central nuclear de Fukushima. Tomado de http://www.poe-news.com/imgs/story/86491-Japannuclearexplosino. Abril de 2011

La situación actual de alarma mundial por el accidente nuclear de la Central Nuclear Japonesa, ha revivido el fantasma de la contaminación radioactiva del ambiente. Pensamos que la ilustración científica acerca del tema, es la mejor manera de combatir los falsos temores desatados por el sensacionalismo y  la falta de información ponderada.

El portal electrónico Medscape, publica hace pocos días (marzo 18 de 2011) un artículo de la doctora Christine Wiebe, que trata sobre las inquietudes que manifiesta  la población general acerca de lo relacionado con  la crisis nuclear del Japón y la pertinencia del uso del yoduro de potasio. La doctora Wiebe, recoge también  las opiniones del Dr.  Richard Kloos de la Asociación Americana del  Tiroides.

Los pacientes e incluso algunos organismos de salud, preguntan a los médicos si deben  estar listos a ordenar a la población, ingerir pastillas de yoduro de potasio para contrarrestar los efectos del yodo radioactivo. El efecto del yoduro de potasio sobre el organismo humano es bien conocido desde hace muchos años, sin embargo, muchos médicos desconocen su mecanismo de acción  e incluso las condiciones óptimas de conservación del compuesto.

Al momento no existen razones para que las personas, fuera de algunos puntos específicos del Japón, deban estar dispuestos a utilizarlo.

El yoduro es la forma en que de manera natural el tiroides capta el yodo para sintetizar la hormona tiroidea (es el mismo yoduro de la sal de mesa), sin embargo, algunas reacciones alérgicas están relacionadas con su uso. Esto pudo comprobarse cuando en Polonia, a raíz del accidente de Chernobyl, un gran número de personas ingirió por prescripción, tabletas de yoduro de potasio.

Esta experiencia demostró que el yoduro es  seguro, pero mostró también, que  un reducido número de personas, presentaron erupciones cutáneas, dolor abdominal y vómito. Pero aun mas allá de estos efectos  que podemos llamar ligeros o pasajeros, resulta mas relevante saber que el mecanismo que hace que este compuesto proteja al tiroides en una situación  de emergencia nuclear, puede también alterar la función tiroidea a largo plazo.

La tiroides actúa como una esponja que absorbe yodo, al quedar saturada la glándula, el yodo radioactivo no puede incorporarse a ella. Hasta aquí su efecto protector. Ahora bien, si alguien  ingiere yodo de manera continua  sin control alguno, puede ocasionar  una falla aguda de la glándula, con la consecuente pérdida de su función, que se manifiesta como hipotiroidismo. Por otra parte, personas que tengan una hiperfunción tiroidea subclínica, pueden desarrollar manifestaciones de hipertiroidismo. Es absolutamente irresponsable administrar yoduro de potasio sin una indicación clara.

Otra cuestión es el saber si las personas deben aprovisionarse de tabletas o suspensión de yoduro de potasio, para una eventual exposición a la radiación.

No existe unanimidad acerca del área afectada en caso de desastre o accidente en una planta nuclear.

Las tabletas de yoduro de potasio, protegen únicamente el tiroides de la contaminación nuclear interna. No son “píldoras contra la radiación”. A veces el tener estas tabletas genera en las comunidades una sensación de seguridad, que no tiene  fundamento alguno.El anillo de evacuación ante un accidente nuclear es de 10 millas alrededor de la planta. Las personas en estros lugares deben tener con anterioridad las tabletas y tomarlas ante la orden  de las autoridades. El paso siguiente, es la evacuación y evitar agua y alimentos contaminados.Otras agencias como la ATA (American Thyroid Association) aconsejan ampliar el radio de distribución previa de tabletas  a un radio de 50 millas y tener tabletas disponibles para la población residente en un anillo de 200 millas.

La experiencia de Chernobyl con la dispersión de la radiación por los vientos sobre toda Europa, demostró por ejemplo, que en Polonia, cuyo gobierno administró tabletas de yoduro de potasio a la población, tal como se anotó arriba, la incidencia de cáncer de tiroides no aumentó con el paso del tiempo. En cambio, en el área del desastre, donde no se tomaron medidas de protección, se incrementó de manera importante el número de casos de cáncer de tiroides en niños y jóvenes, durante  los diez años siguientes a la exposición.

El Dr  Kloos , de la ATA, sugiere que las tabletas deben estar en poder de las personas en un radio de 50 millas de las plantas nucleares. Se sabe que en caso de accidente nuclear, las condiciones de la zona hacen difícil su distribución. La orden de la ingestión de tableta de yoduro de potasio, hace parte del plan de evacuación.

Las poblaciones deben cuidarse de comprar compuestos de dudoso origen y efectividad, que por lo general se ofrecen a los incautos, durante estos eventos.

Referencia del artículo original:

Iodine Pills: What to Tell Patients

Christine Wiebe, MA

Richard T. Kloos, MD, Chief Operating Officer of the American Thyroid Association (ATA).

 

 

Referencias

Referencias 1. US Nuclear Regulatory Commission. Use of potassium iodide. Available at: http://www.nrc.gov/about-nrc/emerg- preparedness/about-emerg-preparedness/potassium-iodide-use.html Accessed March 17, 2011. 2. American Thyroid Association. Questions and answers about potassium iodide (KI). Available at: http://www.thyroid.org/professionals/publications/statements/ki/02_04_09_ki_qa.html Accessed March 17, 2011. Titular de prensa tomado de portal que invita a su uso libre.